"El mar no es solo inspiración. Es el origen."

Soy Aida.
Crecí entre redes de pesca, nudos y el mar de Barcelona.
Mi abuelo era pescador. Mi abuela, Trini, tejía las redes de pesca de su barco con paciencia infinita.
Sin saberlo, allí empezó todo.

Con mi abuelo, al timón del barco.
De mi abuela heredé el gesto.
Ella me enseñó a tejer macramé, nudo a nudo.
La Artesanía está en el saber hacer.
Hay técnicas que existen desde hace generaciones.
Conocerlas, dominarlas y dedicarles el tiempo y la precisión que requieren, es lo que convierte una pieza en artesanía.

Algunas piezas nacen directamente de las redes de pesca.
Materiales marinos reutilizados que se trasladan al objeto, conservando su estructura y su memoria.
El origen no se interpreta: se mantiene.

Otras piezas nacen de la observación.
Los flecos, en movimiento, recuerdan a las anémonas, donde forma y materia se comportan de manera orgánica y cambiante.

Estudié Ciencias del Mar, donde descubrí la belleza y complejidad estructural de especies como los nudibranquios, que se convirtieron en mi fuente de inspiración.
La mirada científica y la memoria familiar conviven hoy en nuestras piezas.

ALÚ ALÚ nació tras una primera etapa bajo el nombre de Inirt.
Un homenaje a mi abuela Trini (Inirt es Trini al revés).
Nuestro logo era su mecedora.
Pero precisamente esa mecedora, ya vacía, fue la que me hizo soltar y avanzar.

Porque, a veces, para avanzar, hay que soltar incluso lo más querido.

Evolucionar hacia un lenguaje más propio, más conceptual, más libre.
Así surgió ALÚ, un juego con las letras de mi apellido, Rigual.
Y ALÚ ALÚ, porque en este barco siempre hemos sido dos: mi madre y yo.

Nuestra historia también ha sido recogida por la periodista Paula Mata, redactora de Moda y Novias de Vanitatis, en una entrevista en la que recorre nuestros orígenes, el legado de mi abuela Trini, nuestra relación con el mar y el camino que hemos recorrido hasta hoy.
